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| Palabras del Preciado Maestro
Queridos amigos del dharma:
en mi primer mensaje me gustaría enviar un cálido Tashi Delek a todos ustedes
en este mandala. Vida tras vida, nuestras mentes han estado conectadas y por
ello los veo como familia. Lo que ha mantenido a nuestras mentes conectadas
vida tras vida es el lazo espiritual del amor. Estos ‘recordatorios de bondad y
compasión’ deberían motivarnos una y otra vez a esforzarnos en cultivar el amor
entre todos. Ya que nuestras mentes están conectadas, podemos ayudarnos unos a
otros cultivando el amor. De modo que, si más personas en este mundo pueden dar
origen al amor, la paz y la felicidad se incrementarán. Tengo mucho amor por
todos los seres sintientes1; por esta razón, confío en que difundir las palabras
de amor contribuirá a la paz y felicidad de este mundo.
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Mi sola plegaria es: 'Puedan
todos los seres sintientes tener felicidad, y amor—la causa de la felicidad—.
Puedan todos los seres sintientes ser liberados del sufrimiento , y el apego al
yo—la causa del sufrimiento—.’
En tibetano, la palabra para
'bondad y amor' es 'jamtse' (byams brtse). En escritura U-Me tibetana, esto
puede escribirse en una sola línea; para mí, este es un signo de lo preciado de
esta palabra. Hoy, yo les ofrezco toda mi bondad y amor. Espero que conserven
esto como algo preciado en su corazón, ya que esta es la esencia de toda la
felicidad en esta vida y en las vidas futuras. Es la esencia de las enseñanzas
del Buda. Si en sus corazones hay amor, incluso quienes los odian eventualmente
serán sus amigos. Los verdaderos enemigos son el odio y los celos y envidia en
particular. Los enemigos externos son una ilusión temporal que surge de un
pensamiento equivocado. Este pensamiento es impermanente. Los pensamientos
vienen y van. Así que si no permiten que el amor en ustedes se desvanezca, el enojo
en los demás eventualmente disminuirá.
Si aman a los demás, desean
su felicidad.
Como nuestras mentes son una, si aman a los
demás, esto permeará sus mentes y se sentirán felices. El amor es la única
causa de la felicidad. Su naturaleza permea todo igual que el espacio. El amor
es la luz de la mente.
Me entristece profundamente saber de los terremotos
ocurridos en Japón, Nueva Zelanda, Tibet, y otros lugares el año pasado. Aunque
muchos seres perdieron la vida, en realidad sus mentes nunca pueden morir. Y
como nuestras mentes están conectadas, podemos beneficiarlos cultivando el amor
y la compasión y recitando el Mani mantra (OM MANI PADME HUNG). Si somos
capaces de permear sus mentes con amor, ellos despertarán del sueño del apego
al yo y del sufrimiento.

